El Parlamento británico insta a acelerar la regulación de las stablecoins y advierte contra un exceso de restricciones. La Cámara de los Lores de Reino Unido ha lanzado un mensaje claro al Gobierno, al Banco de Inglaterra y a los reguladores financieros: el país debe acelerar la regulación de las stablecoins si quiere mantener su competitividad como centro financiero global, pero sin imponer restricciones tan severas que terminen expulsando la innovación hacia otras jurisdicciones.
Así lo concluye el informe «Stablecoins: waiting for regulation», elaborado por el Comité de Regulación de Servicios Financieros de la Cámara de los Lores, que analiza el papel que estas monedas digitales pueden desempeñar en el futuro de los pagos y de los mercados financieros británicos.
Stablecoins, Banco de Inglaterra y Parlamento
El informe sostiene que las stablecoins representan una de las innovaciones más relevantes surgidas del ecosistema blockchain y podrían aportar importantes beneficios a la economía británica. Los parlamentarios destacan que estos activos digitales tienen el potencial de mejorar la eficiencia de los pagos, reducir costes en las transacciones, acelerar las liquidaciones financieras y favorecer la aparición de nuevos modelos de negocio basados en dinero programable.
La comisión considera además que el desarrollo de stablecoins vinculadas a la libra esterlina podría reforzar la posición internacional de la moneda británica en un momento en el que el mercado mundial está dominado casi por completo por stablecoins respaldadas por el dólar estadounidense.
Críticas al Banco de Inglaterra
Uno de los aspectos más relevantes del documento es la preocupación expresada por los parlamentarios respecto a algunas de las propuestas regulatorias planteadas por el Banco de Inglaterra. El comité advierte que determinadas exigencias podrían dificultar seriamente el desarrollo de un mercado competitivo de stablecoins en libras esterlinas.
Entre las medidas que generan mayor preocupación figuran los posibles límites a la tenencia de stablecoins por parte de usuarios y empresas. Las restricciones aplicables a la emisión de stablecoins por entidades bancarias y la obligación de mantener una parte significativa de las reservas depositadas en el Banco de Inglaterra sin recibir remuneración.
Según el informe, un marco excesivamente restrictivo podría provocar que los emisores opten por establecerse en otras jurisdicciones con requisitos regulatorios más favorables.
La polémica regla del 40 por ciento
La comisión dedica especial atención a la propuesta del Banco de Inglaterra de exigir que los emisores de stablecoins consideradas sistémicas mantengan al menos el 40% de sus reservas en depósitos no remunerados en el banco central. Los parlamentarios alertan de que esta medida podría afectar de forma significativa a la rentabilidad de los emisores, reduciendo los incentivos económicos para lanzar stablecoins respaldadas por libras esterlinas.
El informe señala que esta obligación podría convertir al Reino Unido en una jurisdicción menos atractiva frente a otros mercados que están desarrollando marcos regulatorios más flexibles para estos activos.
Pese a sus críticas, la Cámara de los Lores deja claro que no defiende una desregulación del sector. Por el contrario, considera esencial establecer un marco sólido que garantice la protección de los usuarios y la estabilidad financiera.
La comisión subraya que el desarrollo de las stablecoins debe ir acompañado de un marco regulatorio sólido que garantice la confianza de usuarios y mercados. En este sentido, respalda la exigencia de que estos activos cuenten con reservas totalmente respaldadas, que los usuarios dispongan de derechos claros de reembolso y que exista una supervisión regulatoria efectiva. Asimismo, considera necesario que los emisores cumplan requisitos adecuados de gestión de riesgos y que se establezcan mecanismos de liquidez para aquellas stablecoins que alcancen una importancia sistémica, con el objetivo de preservar la estabilidad financiera y proteger a los consumidores.
Exigencia de publicación de las normas definitivas
Sin embargo, insiste en que las normas deben ser proporcionales a los riesgos reales y no impedir el desarrollo de la innovación. Uno de los mensajes de fondo del informe es la creciente competencia internacional por atraer empresas e innovación vinculadas a las stablecoins.
Los parlamentarios observan con atención los avances regulatorios que se están produciendo en Estados Unidos y otras jurisdicciones, y alertan de que una respuesta demasiado lenta o excesivamente restrictiva podría perjudicar la posición competitiva del Reino Unido.
En este sentido, la comisión pide al Gobierno, a la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) y al Banco de Inglaterra que aceleren la publicación de las normas definitivas para reducir la incertidumbre regulatoria que actualmente afecta al sector.
Aunque el informe mantiene una visión positiva sobre el potencial de las stablecoins para modernizar los sistemas de pago y reforzar la competitividad financiera del Reino Unido, también advierte de que su expansión no está exenta de riesgos. La comisión señala posibles efectos sobre la estabilidad financiera, la eventual salida de depósitos de la banca tradicional hacia activos digitales, así como riesgos operativos y tecnológicos asociados a estas infraestructuras.
Asimismo, destaca la necesidad de prevenir el blanqueo de capitales y la financiación ilícita, y de garantizar una protección adecuada para los consumidores. Por ello, los parlamentarios consideran que el futuro marco regulatorio debe encontrar un equilibrio entre fomentar la innovación y preservar la seguridad y estabilidad del sistema financiero.
Regulación de las stablecoin, ya
La principal conclusión del informe es que Reino Unido no puede permitirse retrasar más la regulación de las stablecoins. Para la Cámara de los Lores, estos activos podrían convertirse en una infraestructura clave para el futuro de los pagos digitales y para la competitividad internacional de la City de Londres.
Sin embargo, los parlamentarios advierten que si las futuras normas son demasiado restrictivas, el país corre el riesgo de ver cómo la innovación relacionada con las stablecoins se traslada a otros centros financieros más favorables.
diariobitcoin.com