A menos de un mes de la fecha límite del 1 de julio, el mercado europeo de activos digitales entra en una fase decisiva. Alrededor de 210 empresas cuentan hoy con una licencia MiCA, frente a 2 747 registros VASP registrados en 2024. Esta caída marca un punto de inflexión para la cripto en Europa, con un sector más reducido, más regulado y sometido a exigencias mucho más estrictas.
MiCA: una transición que reduce fuertemente el número de actores
La autorización MiCA acelera la selección entre los proveedores europeos de servicios de activos digitales. Según los datos difundidos por Be In Crypto, en 2024, Coincub estimaba en 2 747 el número de registros VASP en la Unión Europea. En mayo, ITISPay indicaba aproximadamente 210 autorizaciones, es decir, cerca del 7 % al 8 % del volumen anterior. Por lo tanto, este nuevo marco transforma un mercado disperso en un espacio más limitado, donde solo los expedientes más sólidos superan la etapa de la autorización.
En Estonia, la unidad de inteligencia financiera registraba 641 PSAV autorizados en junio de 2021. Este número descendió a 45 en octubre de 2024, y luego a 40 en febrero de 2025. El país, anteriormente un destacado centro europeo de criptomonedas, ilustra la contracción del sector. Por lo tanto, esta disminución no afecta solo a algunos actores aislados. Traduce una reorganización más amplia, impulsada por el paso de los regímenes nacionales a una lógica europea común.
Cripto: ¿Por qué las minúsculas estructuras tienen dificultades para obtener una licencia?
El régimen CASP exige marcos de gobernanza, fondos propios prudenciales, controles de ciberseguridad, protección de clientes e intercambio continuo con las autoridades. Para los actores cripto de pequeño tamaño, estos costos fijos se vuelven difíciles de absorber, sobre todo cuando los equipos son limitados y deben ya gestionar sus operaciones corrientes.
Faustine Fleuret, directora de asuntos públicos en Morpho y antigua presidenta de ADAN, subraya este punto. Según ella, « MiCA aplica las mismas reglas a una start-up y a un grupo internacional, sin un ajuste claro al tamaño o al nivel de riesgo«. Este enfoque refuerza la carga administrativa para las empresas menos capitalizadas.
El procedimiento de autorización bajo los antiguos regímenes nacionales ya era exigente. Sin embargo, MiCA eleva el nivel esperado en materia de cumplimiento, transparencia y seguimiento con los supervisores. Así, una parte de las sociedades cripto no dispone de los recursos humanos o financieros necesarios para finalizar su expediente.
En Francia, la situación confirma estas dificultades. Según un informe de Reuters, entre unas 90 empresas no autorizadas, el 30 % había presentado una solicitud, el 40 % no planeaba hacerlo y el 30 % no había respondido al regulador. Esta distribución muestra que la fecha límite actúa como un filtro, pero también como una señal de retirada para algunos proveedores.
Después del 1 de julio, se perfila un mercado más concentrado
Tras la fecha límite, las entidades sin autorización deberán elegir entre varias opciones: obtener una autorización, cesar sus actividades, organizar su liquidación, transferir a sus clientes a un CASP autorizado o fusionarse con un titular de autorización. Por lo tanto, MiCA sitúa la continuidad del negocio en el centro de las decisiones estratégicas.
El caso de Fazil Crypto también muestra el interés que puede suscitar una autorización. Tras obtener su licencia CASP en España, la empresa con sede en Madrid recibió solicitudes de plataformas, sociedades de pago, despachos de abogados, asesores en fusiones y adquisiciones, empresarios e incluso actores fuera de Europa.
Al mismo tiempo, los despachos de abogados que siguen la transición anticipan una ola de consolidación en la segunda mitad de 2026. MiCA podría entonces acelerar las fusiones entre empresas, especialmente cuando las estructuras no autorizadas busquen una salida ordenada.
Al final de 2026, el mercado cripto europeo debería, por tanto, parecer más pequeño y más concentrado. MiCA también podría reforzar la protección de los particulares, pero este efecto dependerá principalmente de la aplicación concreta de las reglas tras la fecha límite. El sector entrará entonces en una fase donde el cumplimiento, el capital disponible y la capacidad de diálogo con las autoridades pesarán más en la competencia.
diariobitcoin.com