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Coinbase, Visa y Tether: el salto hacia pagos automatizados por IA

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El sistema financiero global avanza hacia una infraestructura en la que agentes de inteligencia artificial ejecutan transacciones, gestionan capital y realizan pagos de forma autónoma. En junio de 2026, tres lanzamientos simultáneos —Coinbase, Visa y Tether— presentaron iniciativas que apuntan a habilitar lo que describen como una “economía agentic”, aunque se trata de implementaciones aún en fases tempranas y con distintos niveles de madurez técnica y regulatoria.

El avance se produce tras una serie de lanzamientos recientes que habilitan por primera vez la ejecución de transacciones por agentes de inteligencia artificial en entornos reales, tanto en plataformas de intercambio como en redes de pagos y dispositivos físicos.

Coinbase presentó “Coinbase for Agents”, un sistema CLI y MCP que permite conectar modelos de inteligencia artificial a cuentas de usuarios mediante API keys con permisos acotados. El sistema habilita la ejecución de operaciones como trading, transferencias y gestión de portafolios bajo condiciones programables de seguridad, incluyendo subcuentas aisladas, límites de operación y validación previa de transacciones.

Visa, por su parte, informó que su infraestructura de liquidación en stablecoins ya alcanza un volumen anualizado cercano a 7.000 millones de dólares, y anunció exploraciones para habilitar pagos iniciados por agentes de inteligencia artificial en colaboración con terceros.

El objetivo declarado es permitir compras automatizadas dentro de entornos digitales con límites definidos por el usuario, mientras Visa actuaría como capa de verificación y resolución de disputas. Sin embargo, el modelo introduce interrogantes sobre responsabilidad, reversibilidad de transacciones y control en escenarios de ejecución automática.

Por otro lado, Tether lideró una ronda de inversión de hasta 1.400 millones de dólares en NEURA Robotics, con el objetivo de integrar wallets de autocustodia directamente en robots humanoides. La iniciativa incluye la integración de herramientas de custodia y pagos en sistemas robóticos. NEURA Robotics desarrolla humanoides capaces de interactuar con el entorno mediante sensores avanzados y modelos de inteligencia artificial, en lo que denomina “Physical AI”, con aplicaciones industriales y domésticas.

Vale destacar que, en paralelo a estos anuncios, durante 2026 se consolidó una tendencia más amplia en el ecosistema: la aparición de wallets diseñadas para agentes de inteligencia artificial. MetaMask, Coinbase, Cobo y Trush Wallet son algunas de las empresas que enfocaron el diseño de sus wallets en interfaces operativas para agentes autónomos con capacidad de ejecución económica.

El desafío de la seguridad en sistemas autónomos

El avance de estas herramientas responde a un cambio estructural: los mercados digitales operan de forma continua, mientras los agentes de inteligencia artificial ya son capaces de ejecutar acciones sin intervención humana constante. Sin embargo, la autonomía introduce nuevas capas de riesgo. Errores de configuración, permisos excesivos o vulnerabilidades en los sistemas pueden derivar en pérdidas de fondos o comportamientos no previstos.

En este contexto, NVIDIA presentó SkillSpector, un sistema de auditoría previa que evalúa habilidades de agentes antes de su ejecución. La herramienta analiza 64 tipos de vulnerabilidades en 16 categorías, incluyendo exfiltración de datos y escalada de privilegios. Asimismo, su sistema de scoring asigna puntajes de 0 a 100, bloqueando automáticamente cualquier evaluación superior a 50.

Es importante mencionar que, según datos del análisis del ecosistema, el 26,1% de las “skills” evaluadas presenta vulnerabilidades, mientras que un 5,2% muestra riesgos altos o comportamiento potencialmente malicioso.

Por ahora, el desarrollo de agentes financieros autónomos reabre un problema central: cómo garantizar seguridad en sistemas donde la ejecución es automática y continua. El desafío ya no es habilitar estas capacidades, sino definir qué tipo de control y verificación se impone cuando la ejecución económica ocurre de forma autónoma y persistente dentro del sistema financiero global.