La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) elevó este 23 de junio la presión sobre el sector de criptoactivos tras exigir que los proveedores de servicios que aún no cuentan con autorización bajo MiCA abandonen el mercado comunitario de manera ordenada una vez concluya el período transitorio, el próximo 1 de julio.
La advertencia llega en un momento clave para la industria: el régimen completo de licencias ya está en marcha desde diciembre de 2024 y, como lo explicó CriptoNoticias tras meses de margen para adaptarse a marcos nacionales, Europa entra en una fase de supervisión mucho más estricta y homogénea.
El mensaje del regulador es claro: las compañías que no hayan obtenido autorización no podrán seguir captando clientes en la Unión Europea ni mantener actividades de promoción comercial. Su papel quedará reducido exclusivamente a tareas indispensables para una salida controlada, como vender o trasladar criptoactivos, reasignar fondos o cerrar posiciones abiertas.
La custodia de los activos solo podrá prolongarse el tiempo estrictamente necesario para completar ese proceso, lo que refleja la intención de evitar salidas caóticas o exposiciones innecesarias para los usuarios.
Transparencia y control
ESMA también exigió transparencia total con los clientes. Las plataformas afectadas deberán informar de forma rápida, clara y reiterada sobre las medidas adoptadas para proteger los fondos y sobre el calendario previsto para la liquidación de posiciones residuales.
Además, no quedan exentas de sus obligaciones en materia de prevención de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo. Deberán mantener controles de debida diligencia, monitoreo de transacciones, revisión de listas de sanciones, reportes de operaciones sospechosas y trazabilidad de transferencias durante todo el proceso de cierre.
Un examen detallado del marco regulatorio muestra por qué cerca del 80% de las empresas de activos digitales en Europa se encuentran ante un punto crítico antes del 1 de julio de 2026, debido a exigencias de cumplimiento. Por otro lado, de las más de 3.000 plataformas y compañías de criptoactivos registradas en Europa a comienzos de 2024, solo alrededor de 200 han conseguido cumplir plenamente los requisitos necesarios para acceder a la nueva licencia oficial.
Sobre lo anterior, empresas como el gigante de Binance se encuentran en una encrucijada tras trabajar los últimos 18 meses con reguladores europeos para lograr el proceso de autorización, pero aún no hay seguridad que pueda operar en el merco regulatorio, como lo explicó CriptoNoticias.
¿En qué se traduce está advertencia?
La medida tiene una lectura más amplia que el simple cierre de empresas rezagadas. En la práctica, la Unión Europea (UE) está fortaleciendo su capacidad de supervisión sobre un sector que durante años operó con criterios fragmentados entre jurisdicciones nacionales. MiCA busca precisamente terminar con ese arbitraje regulatorio que permitía a algunas firmas aprovechar vacíos normativos para acceder al mercado europeo sin el mismo nivel de exigencia. La nueva etapa obliga a todas las plataformas a competir bajo las mismas reglas, con mayor escrutinio sobre custodia, protección al cliente y cumplimiento financiero.
La dimensión internacional del mensaje también es relevante. ESMA recordó que las empresas radicadas fuera de la UE no pueden ofrecer servicios bajo MiCA a clientes europeos ni captar usuarios en el bloque. Además, la normativa impide delegar funciones sensibles, especialmente la custodia, a entidades que no estén autorizadas como proveedores de servicios cripto. Para los usuarios, esto significa que operar con plataformas no registradas los deja sin las salvaguardas específicas del nuevo marco europeo, por lo que el regulador recomienda comprobar de inmediato si el proveedor figura en el registro oficial.
La ofensiva regulatoria, además, apunta a casos concretos que ilustran el nuevo entorno. Mientras algunas grandes plataformas han encontrado obstáculos en ciertos países, como Binance, otras han optado por adaptarse al nuevo modelo desde dentro del marco comunitario, como ocurrió con OKX tras obtener aprobación en Malta.
El fondo del debate es claro: con MiCA plenamente activo, el acceso al mercado europeo dependerá menos del tamaño de la empresa y más de su capacidad para cumplir de forma consistente con las reglas. Esa es, precisamente, la señal que Europa quiere enviar: más supervisión, menos zonas grises y un estándar regulatorio único para todo el bloque.
diariobitcoin.com
decrypt.co