Tras la adopción de Bitcoin (BTC) como moneda de curso legal, la calificadora de riesgo Fitch Ratings elevó la calificación crediticia de El Salvador en tres escalones. Según la agencia, la clasificación pasó de CC, según el informe de febrero, a CCC+. Este puntaje ubica al país centroamericano entre los de bajo riesgo de incumplimiento. Según informó el diario El Salvador este viernes (5), la calificadora atribuye la mejora en la escala de riesgo al pago puntual, con intereses, del bono 2023. El gobierno de Nayib Bukele honró su deuda el 23 de enero de este año , el día anterior a la fecha de vencimiento. Según Fitch, esto indica que otro evento de incumplimiento no parece más probable, aunque sigue siendo una posibilidad real, debido al incumplimiento de una deuda de pensión. Las autoridades salvadoreñas compartieron la noticia del cambio de calificación en Twitter, destacándolo como un logro del gobierno, que posiciona favorablemente al país a nivel mundial. “Seguiremos emitiendo nuestros votos para reestructurar la deuda externa, emprender una consolidación fiscal seria y mejorar la liquidez fiscal”, dijo William Soriano, secretario de la Comisión de Hacienda.
Bitcoin en El Salvador
El evento también fue destacado por la bitcoiner estadounidense radicada en El Salvador, Stacy Herbert. Comparó la situación favorable de El Salvador con la de Estados Unidos, que enfrenta el riesgo de suspensión de pagos. En enero, El Salvador pagó US$800 millones de deuda a inversionistas tenedores de Eurobonos, a pesar de los pronósticos en contrario debido a la estrategia trazada por Bukele con la compra de Bitcoin (BTC). En septiembre pasado, Fitch rebajó la calificación crediticia de El Salvador a CC, lo que indica un alto riesgo de incumplimiento. La calificación de CC se mantuvo en febrero de 2023 incluso después de que se pagó la bonificación. La agencia citó la aprobación del marco legal para la emisión de bonos de Bitcoin como una de las razones. Además, Fitch argumentó que la liquidez fiscal del país aún era escasa y que las fuentes de financiamiento seguían siendo limitadas. Las calificaciones en escala son un puntaje para el riesgo del emisor en un mercado determinado. Ayudan a los inversionistas locales a diferenciar entre las posibilidades de riesgo crediticio. Por lo tanto, con una calificación crediticia alta, un país puede acceder a fondos del mercado internacional de bonos y asegurar la inversión extranjera directa más fácilmente.
